O MODERNISMO
MÁRIO DE SÁ-CARNEIRO
Quase
Um pouco mais de sol - eu era brasa,
Um pouco mais de azul - eu era além.
Para atingir, faltou-me um golpe de asa...
Se ao menos eu permanecesse aquém...
Assombro ou paz? Em vão... Tudo esvaído
Num grande mar enganador de espuma;
E o grande sonho despertado em bruma,
O grande sonho - ó dor! - quase vivido...
Quase o amor, quase o triunfo e a chama,
Quase o princípio e o fim - quase a expansão...
Mas na minh'alma tudo se derrama...
Entanto nada foi só ilusão!
De tudo houve um começo ... e tudo errou...
— Ai a dor de ser — quase, dor sem fim...
Eu falhei-me entre os mais, falhei em mim,
Asa que se enlaçou mas não voou...
Momentos de alma que, desbaratei...
Templos aonde nunca pus um altar...
Rios que perdi sem os levar ao mar...
Ânsias que foram mas que não fixei...
Se me vagueio, encontro só indícios...
Ogivas para o sol — vejo-as cerradas;
E mãos de herói, sem fé, acobardadas,
Puseram grades sobre os precipícios...
Num ímpeto difuso de quebranto,
Tudo encetei e nada possuí...
Hoje, de mim, só resta o desencanto
Das coisas que beijei mas não vivi...
Um pouco mais de sol — e fora brasa,
Um pouco mais de azul — e fora além.
Para atingir faltou-me um golpe de asa...
Se ao menos eu permanecesse aquém...
Mário de Sá-Carneiro
Mário de Sá-Carneiro nasceu em Lisboa, em 19 de maio de 1890 e faleceu em Paris, em
Amigo pessoal de Fernando Pessoa dele se tornou, també, confidente. Viveu uma vida


Obrigada pela partilha! 👏
ResponderEliminarBom fim-de-semana 😘
Juvenal, qué maravilla de entrada has compartido hoy. Traer a Mário de Sá‑Carneiro siempre es abrir una puerta a ese territorio donde el modernismo portugués se vuelve más íntimo, más desgarrado y más humano. El poema que has elegido es uno de esos textos que parecen escritos desde un borde, desde ese lugar donde todo está a punto de ser y, sin embargo, se queda en un “casi” que duele. Esa repetición, tan característica de él, no es un recurso estilístico, sino un latido. Uno siente que cada verso es un intento de alcanzar algo que se escapa por un milímetro, como si la vida misma estuviera siempre un paso más allá de lo que sus manos podían sostener. Me ha gustado mucho cómo presentas el poema sin interferencias, dejándolo respirar, porque Sá‑Carneiro necesita precisamente eso: silencio alrededor para que su voz resuene con toda su fragilidad. Y después, tu breve nota biográfica aporta el contexto justo, sin cargarlo de solemnidad, recordándonos que detrás de esa escritura había un hombre profundamente inquieto, marcado por una sensibilidad que lo desbordaba. Su amistad con Pessoa, su vida errante, su angustia existencial, todo eso aparece en tus líneas con una claridad que ayuda a comprender mejor la intensidad de su obra. También es importante que recuerdes su papel dentro del modernismo portugués, porque a veces queda eclipsado por figuras más conocidas, cuando en realidad su contribución fue decisiva para abrir caminos nuevos en la poesía de su tiempo. Lo que más valoro de tu publicación es esa mezcla de rigor y cariño. Se nota que no compartes el poema solo por su belleza, sino porque te importa mantener viva la memoria de estos autores que hicieron del lenguaje un territorio de búsqueda y de riesgo. Gracias por traerlo, por cuidarlo y por invitarnos a releerlo con ojos nuevos.
ResponderEliminarUn abrazo grande, Juvenal.
Un bello poema de este poema del modernismo, un movimiento poético que me es desconocido.
ResponderEliminarSaludos.
Un canto struggente del “quasi”, dove il dolore più profondo nasce non dalla perdita, ma da ciò che poteva essere e non ha mai preso volo.
ResponderEliminarOttima condivisione poetica.
Buon fine settimana e un saluto
Doloroso arrependimento, liricamente retratado.
ResponderEliminarUm ótimo final de semana.